Motor sucio
Todos los procesos de combustión dejan minúsculos restos en el motor. Son sedimentos que se van depositando en las cámaras de combustión, válvulas de inyección, válvulas y agujas de inyección. El resultado: Disminuye la potencia del motor, aumenta el consumo de combustible, más emisión de hollín y sustancias nocivas. Los aditivos de LIQUI MOLY eliminan los sedimentos y, a la misma vez, evitan que se formen más. La combustión se optimiza.
Temperaturas bajas
Cuando las temperaturas bajan más allá de los 0º C, la parafina del diésel puede cristalizarse y obstruir así el filtro del combustible. El Fluidificante Diésel de LIQUI MOLY evita que esto llegue a ocurrir. Independientemente de cuál sea la calidad del combustible, mantendrá el diésel líquido hasta temperaturas de 31 grados bajo cero.
Calidad del combustible
Los motores modernos necesitan combustibles de mayor calidad. Las diferencias, sin embargo, pueden aparecer entre un país y otro, incluso de una gasolinera a otra. Cuando el combustible es de calidad menor, el motor no acaba de alcanzar toda su potencia y funciona de manera irregular. La combustión no es completa, se acumulan sedimentos en el interior del motor, lo que puede provocar daños. Los aditivos de LIQUI MOLY pueden mejorar la calidad del combustible notablemente.
Vehículos de uso estacional / inmovilizados
La gasolina no se conserva eternamente, sino que envejece. Con el aditivo adecuado de LIQUI MOLY, se puede frenar el proceso de envejecimiento a la misma vez que se protege el sistema de combustible de la corrosión. Esto es de gran importancia en vehículos que pasan varios meses inmovilizados. También es útil en otro tipos de motores de gasolina, como los de cortacéspedes y motosierras, que están parados durante largos períodos. De lo contrario, podrían aparecer problemas de motor por gasolina envejecida y daños en el motor debido a la corrosión. El mismo peligro acecha a vehículos diésel que permanecen largos períodos inmovilizados, como es el caso de maquinaria agraria y de obras, embarcaciones y autocaravanas. Si las condiciones son favorables, hongos, bacterias y levaduras pueden multiplicarse en el diésel. El agua que necesitan para crecer se acumula en forma de agua condensada en el fondo del depósito debido a la respiración diurna y nocturna del mismo y se reparte en pequeñas cantidades por el combustible. Además, elementos químicamente ligados como el azufre, el fósforo y los oligoelementos del diésel son determinantes para el crecimiento. Hongos, bacterias y levaduras atascan consiguientemente el filtro y las vías del combustible. Para prevenir la presencia de microbios en el depósito se debería aplicar regularmente el Aditivo diésel anti-bacterias de LIQUI MOLY.
Pérdida de aceite
Cuando un automóvil empieza a perder o consumir aceite, puede ser que haya llegado la hora de revisar las juntas. LIQUI MOLY ofrece aditivos también para este campo de aplicación. Regeneran las juntas de goma y de plástico, volviéndolas blandas y suaves. Con ello se acaban las pérdidas de aceite. Estos ingredientes necesitan entre 600 y 800 kilómetros de rodaje para poder desarrollar su efecto.
Protección medioambiental
Los aditivos cuidan el medio ambiente. Porque los grupos motrices limpios queman el combustible de una manera más eficiente y aprovechan la energía óptimamente. Consumen menos combustible que un motor sucio de sedimentos. Esto supone una menor emisión de CO₂ y un favor para el medio ambiente.


